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VICENTE TOSCANO

Una Vida dedicada al Bandoneón

Hola, soy Vicente Toscano, nací hace 44 años en la Provincia de Mendoza, en un Barrio de Guaymallén.  Crecí en una humilde casa, donde cada vez que yo lloraba para llamar la atención de mis padres aparecía mi viejo con un Bandoneón para consolarme. Mi historia arranca dentro del mundo de la Luthería ya que mas de una vez tuve como cuna un estuche de Bandoneón. Que no era sólo el de mi viejo sino que eran los que estaban ocasionalmente en mi casa ya que el viejo Toscano los reparaba desde antes que yo naciera. Entonces mientras mi madre le alcanzaba un mate, me dejaban durmiendo dentro de algún estuche, a modo de resguardo improvisado, pero que, sin saber, marcaría lo que sería mi camino, mi estilo de vida, ya que nunca más pude separarme de la música.

En un principio sólo me dedicaba a estudiar para ejecutar los instrumentos pero también, a modo de juego, mi viejo me fue llevando de la mano para meterme de a poco en la enseñanza de este oficio. Cosa que hoy le agradezco enormemente ya que sin el apoyo de un maestro que te guíe es difícil llegar a ejercerlo. Hoy a la distancia, me doy cuenta y lo tomo como bandera a la hora de pasar los conocimientos a mis hijos, a modo de juego se van metiendo en el taller. Con mi señora siempre decimos que la vida los va a llevar por donde ellos elijan, pero sin dudas me llenaría de orgullo si alguno elije seguir mis pasos, seria como repetir la historia una vez más.

Desde siempre mi viejo tuvo la idea de fabricar un Bandoneón, esta idea nació a partir de la necesidad de fabricar los repuestos que se rompen y de ahí a darse idea de como poder inventar la pieza faltante.  Y ahora lo digo por experiencia propia, cuando pudiste fabricar una pieza «no es nada» pero cuando te das cuenta que ya fábricas varias piezas te entra la inquietud de poder hacer tu propio instrumento. En esa época ya no se conseguían los repuestos desde las fábricas, imagínense ahora donde hace más de 80 años que cerraron. Entonces, a la inquietud del viejo le agregué la incorporación de algunas ideas, y hoy por hoy puedo decir que en el Taller Toscano se fabrican absolutamente todas las piezas que necesita un Bandoneón. Al juntarse todo esto era imposible no cumplir el sueño del viejo, y que ahora se había convertido junto con mi esposa en nuestro sueño. Así que después de varios intentos con aciertos y errores pudimos fabricar el primer Bandoneón, íntegramente hecho en nuestro Taller, y en honor del viejo se llama Toscano. Nos hace feliz a todos por saber de la calidad que tiene como instrumento pero nos da la satisfacción también de saber que pudimos hacerle un homenaje a quien nos llevó por este camino, que hoy es un estilo de vida, ya que se pasan muchas horas encerrados en el Taller.

Hoy por hoy no estamos alejados de la realidad, como todos sabemos, la tecnología nos proporciona una amplia gama de oportunidades a la hora de satisfacer alguna necesidad, así que vamos incorporándola en su justa medida, ya que (y aquí hay que ser realistas), en muchos casos, siempre es mas efectivo el resultado de las herramientas artesanales que usamos desde toda la vida.

Aquí se trabaja con cueros, cartón, resinas, metales varios como; alpaca, acero y aluminio, entre otros componentes más. Leídos así por separado quizás para muchos no diga nada, pero para nosotros significa darle vida a los instrumentos de nuestros clientes y significa ver nacer otro Bandoneón de nuestra marca bandoneones «T».